17:30 h en el aeropuerto de Manchester, en Reino Unido.
-
Señorita…un Cappuccino aquí, por favor.
Estoy completamente sola en la cafetería. Me siento en uno
de los sillones marrones, de cuero, en uno de los extremos. Aun es pronto pero
a través del ventanal puedo apreciar que está empezando a anochecer.
Pasan unos minutos y se sientan cerca dos chicas jóvenes. Agudizo
el oído e intento descubrir de dónde son. Hablan inglés. Son de Liverpool.
Lo se porque de tres frases seguidas, consigo entender apenas tres palabras. El
resto acaban con una especie de acento autóctono que llevo intentando descifrar
un par de días. Por lo visto, es muy característico y complicado de entender
si no estás habituado a escucharlo a diario.
Una de las palabras que sí capto, es “trabajo” y la otra,
“España”. Y me hace pensar.
Hace poco leí una frase tremenda que se ajusta perfectamente
a la situación que padecemos aquí. Cuando un estudiante español finaliza sus
estudios…tiene tres salidas: “Por mar, por tierra o por aire”. Curiosa y hasta
divertida…hasta que caes en la cuenta de que está directamente dirigida a ti. Es
muy fácil decir: “sal fuera, aquí no hay nada”.
“Fuera” implica muchísimas cosas. Fuera de tu país, de tu
día día, fuera de tu familia, de tus amigos, fuera, en definitiva, de tu
vida…para aventurarte a empezar de cero en cualquier lugar donde si las cosas
tampoco salen bien…los tuyos no se encuentran a una llamada de teléfono de
distancia, sino a un billete de avión.
Y NO ES LO MISMO.
Fuera (sin garantías) de una situación de desempleo en
España, tal vez…y tal vez no.
No estoy en contra, ni muchísimo menos. De hecho, es una de
las únicas opciones, pero con reservas. Hablo de un período de tiempo considerable, no pretendo incluir a todas aquellas personas que se marchan para aprender o perfeccionar un idioma, por ejemplo.
Dar un paso, cualquier paso, que suponga un cambio radical
en nuestra vida por “desesperación”, porque “todos lo hacen”, porque “es lo que
haría la persona (que conserva su trabajo) que te insta a hacerlo”…es un error.
Hay momentos en la vida que nos retan a
bajar definitivamente los brazos o intentarlo un poco más.
¿Qué hacemos?.
¿Lo intentamos un poco más…? ¿o por mar, por tierra y por
aire?.
Ya se que es algo antigua esta entrada, y no se si lo veras.
ResponderEliminarYo soy una persona positiva y como me da que esto lo escribiste algo plof, te intentare animar; sí yo tengo trabajo, trabajo de lunes a sábado y muchos domingos y aun así, me gusta.
Yo siempre quise salir fuera de España a trabajar, porque era una "aventura", puede salir mal, pero siempre tendrás a tu family cd regreses y te recibirán con los brazos abiertos. Pero fuera aprenderás otro idioma, conocerás gente diferente a ti en todos los aspectos, veras sitios maravillosos y ademas los vivirás si te integras con la gente del país. No te apetc? pues no pasa nada, sigue intentándolo donde vives, o ponte por tu cuenta, lo mismo da pedir una hipoteca que invertir en tu futuro pidiendo un préstamo, que quieres trabajar por cuenta ajena, fórmate que hasta de cajera prefieren a alguien preparado, y no te cierres en banda a nada lo importante es meter el pie, luego ya podrás ir haciéndote un hueco.
Suerte y ánimo
Gracias por tu comentario! Ciertamente, esta entrada fue un impulso algo desanimado, pero bastante realista. Estoy de acuerdo en todo lo que has escrito, pero ir a "probar suerte" al extranjero no es una ley universal, entiéndeme, no es aplicable en las mismas condiciones a todas las personas precisamente porque cada una es un mundo, con unas circunstancias totalmente diferentes y unas necesidades (no solo económicas, las anímicas son mucho más importantes)distintas. Lo que pretendía hacer entender a cualquiera que haya leído la entrada, es que no hay que hacer lo que, en este momento, parece que está haciendo todo el mundo...porque gente que sí tenga trabajo, con mejores o peores condiciones, pero con trabajo...te aconseje. Me imagino, que cualquier persona que se encuentre en una situación de desempleo tendrá el ánimo y la moral en níveles bajos, y si se deciden a dar el paso y finalmente...salir fuera de España, pueden pasar dos cosas: que encuentres un trabajo (de lo que sea, ya no hablo de lo que haya estudiado)...y puede que no, y vivir la misma situación que tienes en tu país..........en otro, como escribí, sin un apoyo directo, a una llamada de teléfono, sino a un billete de avión de distancia...no debe ser fácil.
ResponderEliminarDesde el momento en el que escribí la entrada hasta el día de hoy, por suerte, las cosas en mi situación han cambiado...y si dentro de un tiempo volvieran a cambiar me plantearía definitivamente la salida, pero no aconsejaría a nadie a aventurarse como, de hecho, me ha pasado a mi. A eso me refería.
Repito, te agradezco mucho el comentario.