sábado, 8 de diciembre de 2012

“No puedes controlar los sentimientos de otras personas, así que ten cuidado…hacia dónde proyectas los tuyos”.


Y es tan absoluta esta frase…como que madurar es inevitable, necesario y el salto viene acompañado de golpes que no esperabas, despedidas, decepciones por las que hubieras apostado un brazo, una pierna, la cabeza…a que no se producirían. Pero ocurren. No eres más o menos especial que el desconocido con el que chocas en el metro, ni más desgraciado que ese otro que te sonríe en una cafetería. Todos somos encantadoramente empáticos con las derrotas (y hay una infinidad de clases de derrotas) de los que tenemos delante, y pasamos horas, días, meses tratando de ayudar a paliar, en parte, el dolor que sienten. 

Cuando te ocurre a ti, eso es otra historia.

Una amiga me dijo una vez, “cada uno somos quienes somos, y nuestras circunstancias y las circunstancias de las personas que te rodean cambian cuando menos se lo esperan, como las tuyas".

No te arrepientas de haber hecho todo lo que estaba en tu mano e intentar lo que, ahora entiendes, no dependía de ti, porque merecía la pena, claro que merecía la pena. Que nadie te haga creer lo contrario. No estaban allí. Que nadie te haga creer que el dolor se disolverá por arte de magia (o por arte del tiempo) esforzándote por cambiar el cariño por el odio. No funciona. Tú no eres así. No hay un botón en el cerebro que al pulsarlo lo borre TODO. No lo busques, no lo hay.


No apartes la vista, pasa el mal trago. Es un momento, ya pasa. No tengas miedo por alegrarte del éxito y no agaches la cabeza con la mofa por el fracaso, defiende lo que quieres aunque no sea necesario. Hazlo porque a ti te duele. Sé tu, no cuesta nada ser buena persona, lucha por lo que te hace feliz…pero NO VENDAS TU ALMA. No lo hagas. No esperes nada. Detente un segundo. Echa un vistazo, antes…todos esos ya estaban ahí, y aquí siguen. Y creen en ti y creen que a veces, muchas veces, lo puedes hacer mejor, puedes ser mejor. Valoran la importancia que les das, porque se la merecen. Un tipo inteligente, disfruta lo que tiene y trata de buscar FELICIDAD. ¿Lo eres?.


Si no depende de ti y no hay nada que tú puedas hacer .PARA. Di “basta” y sustituye lo que te preocupa por “LO QUE TENGA QUE SER, SERÁ”. Y ahora dirige la atención a esto. AQUÍ y AHORA. Invierte tu tiempo, tu esfuerzo en lo que dependa de ti, dónde tengas margen de maniobra”


Y lo tienes. 


Afróntate, Acéptate, Supérate. 

sábado, 3 de marzo de 2012

Por mar, por tierra...o por aire.


17:30 h en el aeropuerto de Manchester, en Reino Unido.

-          Señorita…un Cappuccino aquí, por favor.

Estoy completamente sola en la cafetería. Me siento en uno de los sillones marrones, de cuero, en uno de los extremos. Aun es pronto pero a través del ventanal puedo apreciar que está empezando a anochecer.


Pasan unos minutos y se sientan cerca dos chicas jóvenes. Agudizo el oído e intento descubrir de dónde son. Hablan inglés. Son de Liverpool. Lo se porque de tres frases seguidas, consigo entender apenas tres palabras. El resto acaban con una especie de acento autóctono que llevo intentando descifrar un par de días. Por lo visto, es muy característico y complicado de entender si no estás habituado a escucharlo a diario.

Una de las palabras que sí capto, es “trabajo” y la otra, “España”. Y me hace pensar.

Hace poco leí una frase tremenda que se ajusta perfectamente a la situación que padecemos aquí. Cuando un estudiante español finaliza sus estudios…tiene tres salidas: “Por mar, por tierra o por aire”. Curiosa y hasta divertida…hasta que caes en la cuenta de que está directamente dirigida a ti. Es muy fácil decir: “sal fuera, aquí no hay nada”.

“Fuera” implica muchísimas cosas. Fuera de tu país, de tu día día, fuera de tu familia, de tus amigos, fuera, en definitiva, de tu vida…para aventurarte a empezar de cero en cualquier lugar donde si las cosas tampoco salen bien…los tuyos no se encuentran a una llamada de teléfono de distancia, sino a un billete de avión.

Y NO ES LO MISMO.

Fuera (sin garantías) de una situación de desempleo en España, tal vez…y tal vez no.

No estoy en contra, ni muchísimo menos. De hecho, es una de las únicas opciones, pero con reservas. Hablo de un período de tiempo considerable, no pretendo incluir a todas aquellas personas que se marchan para aprender o perfeccionar un idioma, por ejemplo.

Dar un paso, cualquier paso, que suponga un cambio radical en nuestra vida por “desesperación”, porque “todos lo hacen”, porque “es lo que haría la persona (que conserva su trabajo) que te insta a hacerlo”…es un error.

Hay momentos en la vida que nos retan a bajar definitivamente los brazos o intentarlo un poco más.

¿Qué hacemos?.

¿Lo intentamos un poco más…? ¿o por mar, por tierra y por aire?.

jueves, 23 de febrero de 2012

¿Y tú, por qué sonríes?

¡Bienvenidos!

No he encontrado mejor forma para dar un comienzo "oficial" a esta aventura.

Quiero compartir con vosotros el testimonio de un hombre que consiguió que yo me replanteara ciertas cosas que me habían bloqueado en algún momento de mi vida. Quizás alguno de los que leáis esta entrada os encontréis en una situación que parezca superaros o con un conjunto de circunstancias que os hayan hecho pensar que no sois lo suficientemente buenos o que no lo merecéis lo suficiente.

No es cierto.

Y a veces necesitamos que sean completos desconocidos, como Nick Vujicic, quienes nos den un capón de realidad y nos recuerden que si no caemos nunca, nunca tendremos la oportunidad de levantarnos y hacernos más fuertes. Él dice que lo más difícil es "saber esperar", y yo añadiría que, en general, lo más complicado de este mundo, muchas veces...es vivir en él. Vamos a ser valientes. 

Vamos a correr riesgos, a equivocarnos un millón de veces, a pedir más "perdón" y menos "permiso". A reír, a soñar a lo grande, a saber perdonar...vamos a VIVIR. 


No seréis los mismos después de ver el siguiente video.